El Werken del Aire


escrito por Arnaldo Pérez Guerra
lunes, 31 de mayo de 2010
Isla Huapi, Wallmapu.- Emplazada en medio de Isla Huapi, la radio Werken Kvrvf es referencia informativa en el sector costa. Desde allí su mensaje se expande a Puerto Saavedra, Carahue, Nueva Imperial, Chol Chol y Teodoro Schmidt, entre otras comunas. Visitamos la radio, conocimos a sus impulsores y esto fue lo que nos contaron.

La radio Werken Kvrvf (98.3 FM) se escucha en todo el Budi, en la comuna de Puerto Saavedra, sector costa del País Mapuche. El 11 de septiembre de 2004 inició sus transmisiones, y el trabajo “ha sido duro y lleno de dificultades”, pero “muy hermoso y edificante”, dicen los comunicadores que dirigen el proyecto. Werken Kvrvf -en mapudungun mensajero del viento-, promueve la cultura mapuche y su objetivo es educar, entretener y apoyar a las comunidades del Budi y la zona costera lafkenche de la Región de la Araucanía. Por medio de la onda radial las comunidades del sector se envían saludos, avisos importantes, organizan reuniones, entregan enseñanzas prácticas, y un largo etcétera.

Consiguieron el dial tras mucho esfuerzo y gracias al proyecto de la Asociación Meli Chilkatuwe, compuesta por las escuelas rurales Ruca Raqui G-822, Huapi N° 11, Puacho y Piedra Alta. Luego de lograr el dial, los equipos de transmisión fueron costeados por el Consejo de Werkenes del Budi. Werken Kvrvf participa hoy de la Red de Medios de los Pueblos, que realizará su VI Encuentro Nacional de Medios Comunitarios y Populares los días 15 y 16 de mayo en Curanilahue, y de la Red de Comunicadores Mapuche, que prepara el Primer Congreso de Comunicadores Mapuche para este 2010. Ambas redes intentan fortalecer el derecho a la información y la democratización de las comunicaciones.

La radio Werken Kvrvf y la Red de Comunicadores Mapuche recientemente se han abocado a apoyar a periodistas y comunicadores mapuches víctimas de la detención y persecución por parte del Estado chileno: Pascual Pichún Collonao y Richard Curinao Pallaleo. Pichún es hijo del lonko del mismo nombre, condenado en un juicio irregular. Estudiante de periodismo de la Universidad de la Plata, Pascual Pichún hijo fue encarcelado el 26 de febrero en Temuco, tras permanecer refugiado en Argentina durante 5 años, luego de que cruzara clandestinamente a Argentina al ser acusado y condenado por los tribunales chilenos. Por su parte, Richard Curinao, fue detenido a mediados de febrero por agentes policiales que le requisaron dos computadores e instrumentos que utilizaba en su labor periodística. No son los únicos casos: Periodistas y comunicadores chilenos y extranjeros que han intentado registrar la situación actual del pueblo mapuche han sufrido hostigamientos, detenciones, acusaciones falsas y expulsiones del país. Casos conocidos son los del escritor vasco Asel Luzarraga y la documentalista Elena Varela, recientemente absuelta tras dos años en juicio.

Gran impulsor de radio Werken Kvrvf fue Marcos Chehuin Pizarro, que falleció a poco andar el proyecto. Los jóvenes mapuches que participaban en sus talleres formaron la Asociación de Jóvenes Comunicadores Sociales Marcos Ñi Rakiduam (Las enseñanzas de Marcos). Chehuin era un conocido profesional de la radio; trabajaba en Radio Encuentro de Peñalolén, y hacía el programa Buenos Días América. “Lamentablemente hoy no está con nosotros. Se marchó de este mundo, dejándonos sus enseñanzas y consejos radiales al momento de enfrentar un micrófono. A pesar de su pérdida, hemos mantenido en pie la radio, con mucho sacrificio y amor al arte comunicacional”, dice el locutor Andrés Caniuguir.

“Nuestro compromiso con la memoria de Marcos nos ha dado newen (energía, fuerza) para que en los momentos más difíciles salgamos adelante como equipo. No somos los mismos del inicio del proyecto, pero quienes hoy estamos le ponemos ñeque… Participé en el primer programa, realizado solo por mujeres, Wenun Taiñ Kimün (Volvió nuestra sabiduría). Ahí hablábamos dos horas de nuestro kimün (saber) mapuche y la importancia de fortalecer y cuidar nuestra cultura, de la tragedia que vive nuestra gente por culpa del alcoholismo, etc. Por falta de tiempo y distancia, poco a poco la asistencia empezó a decaer. En un momento uno de los locutores, José Catrileo, por falta de recursos debió ir a trabajar de temporero al norte, dejando temporalmente la radio, su espacio Revolviendo la mañana (Chiwil Niain Ta Liwen) quedó sin locutor, y yo empecé, en reemplazo, con otro matinal Kiñe Adfkintwn Ñi Wallmapu (Una mirada al país mapuche), leyendo y analizando las noticias que, generalmente, no aparecen en los medios: la recuperación de tierras, conflictos ambientales, la carretera de la costa, las trasnacionales mineras y los proyectos como aeropuertos en zona mapuche, etc.”, dice Yvonne González.

Otros colaboradores de radio Werken Kvrvf son Andrés Caniuguir, Julio Chehuin, Mauricio Pichiñual, José Catrileo, Sofía Huenchucoy, Luis Silva, Leopoldo Ancán, Roberto Caniuguir, Genoveva Neculmán, Eva Huenchucoy, Gloria Mercado, Carmen Huentén, Emilia Chehuin, Nacha Painequeo y Venus Chehuin. Según locutores y colaboradores de la radio en la zona del Budi no todos los mapuches se identifican como tales. Algunos quieren ser asimilados como chilenos para evitar la discriminación. A ellos no les simpatiza la radio, tampoco a los que viven de proyectos gubernamentales o a algunos sectores católicos y evangélicos. “Pero muchos otros se sienten orgullosos de ser gente de la tierra. No se avergüenzan, y sienten nuestra radio parte suya, se sienten dueños de la Werken Kvrvf… Escuchan a sus pares hablando sus temas, en mapudungun, escuchan nuestra música y rogativas y ceremonias que nos son propias… Pero incluso nos hemos dado cuenta que hasta los contrarios nos escuchan. Tenemos una alta sintonía”, dice Yvonne González.

Al servicio de las comunidades

En 2003, luego de la quema de un rewe (altar sagrado) instalado frente a la municipalidad de Saavedra, el Consejo de Werkenes del Budi decidió alejarse de las autoridades municipales. “No siguieron trabajando con el municipio, y a la siguiente elección presentaron candidatos propios. Una de las estrategias, con el objetivo de crear conciencia y tener un espacio propio de expresión fue dar nacimiento a la radio Werken Kvrvf”, dice Natalia Caniguán, antropóloga y directora del Centro de Documentación Étnico, Rural y Pesquero de Saavedra.

Las ondas radiales de Werken Kvrvf -instalada en el centro de isla Huapi- alcanzan a las comunas de Saavedra, Carahue, Nueva Imperial, Chol Chol, Teodoro Schmidt y otras. Para su funcionamiento, apelan al compromiso de las comunidades y de los dirigentes de los lof (territorios) del sector. Plantearon un modelo de autogestión, “que les permite actuar con autonomía y, por lo tanto, una serie de objetivos destinados principalmente a lograr un fortalecimiento de la cultura mapuche, a través de un reconocimiento territorial (lafkenches del Lof Budi) y, por sobre todo, a través del fortalecimiento de la oralidad y el uso del mapudungun. Así crearon programas destinados a hablar de la realidad local. También espacios destinados a potenciar la cultura, a través de la presentación de ülkantun (cantos ancestrales), donde inclusive se presenta a miembros de las comunidades que desarrollan este arte”, agrega Natalia Caniguán.

Gracias a Werken Kvrvf hay una revitalización del mapudungun e intentan usarlo como “primera lengua”. Jóvenes y dirigentes que participan en la radio van aprendiendo día a día elementos de su cultura que transmiten a los adolescentes y a la comunidad en general. “La radio se ha convertido en un lugar de aprendizaje y discusión, un canal de comunicación entre los Lof del Budi. Nuestra radio cumple la labor de conservar y difundir la cultura de nuestro pueblo. Queremos que sea autónoma y utilizamos las nuevas tecnologías sin temor”, dice Andrés Caniuguir. “Somos la primera radio comunitaria cien por ciento al servicio de las comunidades mapuche”, agrega. Werken Kvrvf desarrolla un importante trabajo de comunicación y concientización de los jóvenes de isla Huapi y el Budi. Algunos jóvenes caminan varios kilómetros para llegar a la emisora y participar de los programas. Andrés Caniuguir, de la comunidad Trawa Trawa, es director y conductor de Programas Rancheros y locutor de otros.
“Trabajar en radio ha sido una experiencia para conocer mi cultura e identidad. He aprendido a expresarme mejor, a conocer los fütakeche (sabios, ancianos) y, a la vez, compartir con la gente joven y las niñas y niños”, dice Andrés Caniuguir. Yvonne González, locutora y administradora de la radio, dice: “No es fácil expresar mi llegada al proyecto. Llegué en diciembre de 2006. Decidí aceptar la propuesta de la asamblea de la radio de hacerme cargo de la administración, buscando auspicios y financiamientos… Tarea que no ha sido fácil, por nuestra línea editorial y cultural, que no vamos a cambiar… La partida de Marcos Chehuin nos dejó sumidos en la tristeza, descuidamos nuestro tesoro que es este medio de comunicación. Conscientes de eso, reiniciamos el trabajo. Julio Chehuin y yo nos hicimos cargo de que la radio funcionara, con todo lo que eso significa, principalmente por las dificultades económicas”, agrega.

Yvonne señala que gracias a la radio ha conocido parte de la historia de su pueblo y aprendido a revalorizar su cultura y fortalecer su identidad. “Es una gran herramienta comunicacional para denunciar, educar, concientizar y movilizar. Hay momentos en que he dicho: ¡Ah, por qué me metí en esto!, cuando hay desesperación y dolor pues no se ven los resultados que uno espera, principalmente en lo financiero… cuando llegan cuentas y no hay dinero, o cuando pasa mucho tiempo y los locutores con familia no reciben dinero porque un auspiciador se fue o se estropeó un equipo… Pero a pesar de eso y de que hemos quedado mirándonos las caras y preguntándonos ¿hasta aquí llegamos?, siempre alguien vuelve a darnos ánimo… No sirve quedarse sin hacer nada. Debemos dar la pelea como monos porfiados o quijotes de las comunicaciones, con los sueños de nuestro pueblo en la voz y en la piel. Participar acá ha sido lejos la experiencia más enriquecedora de mi vida”, dice. El equipo de Werken Kvrvf no cree que el dinero lo haga todo. Este proyecto mapuche no se hace con dinero sino con conciencia y compromiso diario.

Señalan que la programación de radio Werken Kvrvf está pensada para la comunidad: mapuche zugun (idioma de la tierra), rakizuam (pensamiento), y kimün (conocimiento). Se autofinancian y no dependen del gobierno de turno ni de ninguna institución. “Tenemos auspiciadores que trabajan junto a nosotros y a eso sumamos el aporte de las comunidades”, dice Caniuguir.

Campañas con la gente

Tras el terremoto y maremoto del 27 de febrero sumaron a la parrilla la campaña de recolección de alimentos, organizada por mapuches para ir en ayuda de la región costera de Arauco. “El terremoto devastó una amplia zona mapuche. Nuestra radio está liderada por jóvenes. Y hoy estamos ayudando a los damnificados, colaborando con otras redes de apoyo en la zona”, dice Yvonne González. A pesar de las múltiples dificultades intentan mantener viva la cultura y tradiciones de la gente de la tierra. “Siempre soñé con estar en radio. He vivido un proceso de conocimiento personal que solo gracias a la radio he podido hacer”, dice Caniuguir. Yvonne González agrega: “El proyecto de la radio es un proyecto popular. Salimos al aire con Marcos Chehuin, ya fallecido, quien apoyó y capacitó a una veintena de jóvenes. El venía de Lo Hermida. Acá muchos comenzaron por curiosidad, pero con el paso del tiempo tomaron conciencia del respeto a la cultura y la importancia del trabajo que realizamos. Hoy tenemos programas populares, de crítica social, donde denunciamos al Estado que ha propiciado divisiones y cuñas entre comunidades con proyectos y recursos sobre todo del Programa Orígenes”.

Son el medio de comunicación mapuche del Ayllarewe (nueve rewes) del Budi y quieren generar canales de comunicación en todo el lafkenmapu (territorio lafkenche). Escogieron salir al aire un 11 de septiembre, conmemorando la primera insurrección y defensa del territorio mapuche en 1541, encabezada por Michimalonko. En 2004 Marcos Chehuin llegó a isla Huapi desde Lo Hermida a iniciar las transmisiones, empezando un proceso de capacitación en locución y en el manejo de los equipos técnicos. “Cuando Marcos nos dejó físicamente, no comprendíamos cómo un joven lleno de sueños y vida ya no nos acompañaría más en este gran proyecto de vida y pueblo. Comenzamos hace 6 años, pero el proyecto viene de mucho antes, del trabajo de los dirigentes, de las escuelas, todo enlazado. Precisamente para hacer la radio comunitaria, se conversó y se hizo un trawün (reunión). Desde un principio hubo buena comunicación con comunidades y organizaciones, y eso sirvió para mantener la radio al aire y obtener la concesión. Se logró gracias al apoyo de muchos, dirigentes, profesoras de las escuelas del Budi. Con ellos se armó una alianza que levantó definitivamente el proyecto”, dice Andrés Caniuguir.

Ninguno de los miembros de la radio ha estudiado carreras que tengan que ver con comunicaciones. “Acá sobrevivimos, luchando para perfeccionarnos. Hemos aprendiendo haciendo radio. Nacimos de la práctica. Marcos Chehuin nos dejó la responsabilidad y el fuerte trabajo que se necesita para mantener un medio comunitario. Aquí hay muchas historias. Muchos jóvenes que hoy trabajan en radio, aprendieron y nacieron en Werken Kvrvf. Hay personas haciendo televisión que se iniciaron acá. Al verlos nos damos cuenta que la radio tiene historia”, dice Caniuguir. La línea editorial de la radio se aboca a difundir temas comunitarios y fomentar la cultura mapuche. “En este corto tiempo nos hemos dado cuenta que somos un aporte para la sociedad. En Budi viven mayoritariamente mapuches y vivimos el miedo de los mayores a la pérdida de identidad de los jóvenes. Yo soy mapuche y puedo trabajar en radio, levanto la voz y digo que acá somos mapuches, sin miedo a levantarnos. Gracias a la radio damos fortaleza a la gente nueva”, agrega Andrés Caniuguir.

La radio ha realizado múltiples iniciativas en conjunto con auditores y comunidades, desde eventos de autofinanciamiento como la campaña del trigo -cada familia donó 5 kilos de trigo para venta, y con el dinero pagaron la cuenta de luz-, bingos bailables, rifas, peñas culturales y campañas solidarias como la última tras el terremoto y maremoto que afectó la zona costera. También desde el dial han apoyado el movimiento de recuperación de tierras del Budi. “En las movilizaciones damos cobertura en vivo. También se celebra Wetripantu (año nuevo), Michawun (alimentación comunitaria). En el aniversario de la radio invitamos a artistas locales y afuerinos. Uno proyecto a futuro es reciclar basura en las comunidades, en los nueve lof de isla Huapi. Nachita (12 años), una de las locutoras jóvenes, hablando del medioambiente planteó que sería bueno instalar contenedores para reciclar vidrio, cajas de vino -que acá abundan en los caminos-, plásticos y latas”, dice Yvonne González.

La radio es importantísima para las comunidades del Budi. Tanto así que los defendieron ante el consejo municipal cuando algunos profesores quisieron traspasar la concesión de la radio a la municipalidad. Recientemente, con la participación de las comunidades fue posible trasladar la radio a un sitio permanente. “Sin el apoyo de las comunidades no haríamos nada, sencillamente no existiría el mensajero del viento”, dice Yvonne González. Explica que las comunidades participan de la programación e invitan a participar a quienes poseen más conocimientos sobre algún tema cultural o noticioso. La asamblea de Werken Kvrvf definió trabajar de forma autogestionada, sin ser parte de ninguna asociación municipal o gubernamental.

“El tema principal es que cada proyecto se pueda realizar en la comunidad. Escuchan la radio y evalúan bien el trabajo que hacemos. Aquí hay muchas divisiones, hay que decirlo, y se hace una necesidad tener una radio, programas para criticar lo que ocurre, los proyectos que impone el Estado. Durante años nadie se atrevió a hacer críticas… Soy joven y nadie me inculcó mi identidad. Aquí en la radio comencé a conocer mi cultura y hoy puedo reconocerme como verdaderamente soy, y ser un instrumento para defender a mi pueblo. Cuesta alzar la voz en la comunidad. Para mi es más fácil hablar a un micrófono y que la comunidad me pueda oír. Mensajero del viento transmite doce horas al día. Es un gran nombre para una pequeña radio”, concluye.

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