Archivos para 31 agosto 2009

Nacionalismo y conflicto Mapuche

Nacionalismo y conflicto Mapuche

El tema mapuche ha escalado definitivamente a conflicto político, aunque el Estado chileno se niega a reconocerle ese carácter. Mientras ello no ocurra y se sigan aplicando decisiones y mecanismos fragmentarios y reactivos, dominados por un carácter patrimonial, el conflicto persistirá sin solución.

Ello implica que, no obstante la dictación de un conjunto de leyes, probablemente todas justificadas y necesarias, la designación de un interlocutor político del más alto nivel, el aumento en la distribución de tierras o los programas especiales de becas, lo actuado sea insuficiente pues solo enfoca partes del problema. Sin perjuicio que contribuya a bajar la tensión e impedir que el conflicto siga escalando.

Probablemente el fondo del asunto esté en un aspecto que nadie quiere reconocer y es que el conflicto mapuche interpela la idea misma de Estado nacional vigente en Chile, cuyos cánones tradicionales se anclan en la convicción de que nuestro Estado es también una sociedad homogénea culturalmente. Ello, que es parte del inconsciente colectivo nacional y que, aparentemente, ningún dirigente político estaría dispuesto a poner en duda, sería en realidad el principal obstáculo para encontrar una solución.

En opinión de muchos expertos, si se aceptara la apertura de la discusión sobre autonomías -lo que es posible luego que las reformas del año 2005 a la Constitución flexibilizaran el concepto de desarrollo regional- el Estado recuperaría el control del orden público y abriría una puerta a una solución definitiva.

No resulta extraño, además, que por este especial punto, los mapuche vean al Estado chileno como el principal problema. Su concepción de la vida y la sociabilidad política se alejan bastante del paradigma liberal que gobierna nuestro desarrollo, y una multiplicidad de problemas podrían solucionarse de manera más simple en el estatuto de la comunidad antes que en el del mercado.

En su gran mayoría pertenecen a la franja más pobre de la sociedad, y aunque se les considere un problema rural, están hoy distribuidos por igual en campo y ciudad debido a las migraciones que causa la pobreza. Ella los vuelca en primer lugar a la subsistencia, pero con el agravante de la marginalidad proveniente de su diferenciación cultural, que les impide, además, usar de manera más efectiva los instrumentos de desarrollo.

Sus nociones de espacio, tiempo y relación con la naturaleza, así como sus elementos de sociabilidad familiar, de comunidad étnica y con terceros los hace territoriales y fragmentarios, lo que explica tanto su nombre (mapuche significa gente de la tierra) como su rechazo práctico a la institución de la representación colectiva, el reconocimiento de jefes permanentes, caudillos o gobernantes. Sus formas políticas están más cerca de la democracia directa que de la representativa, eligen voceros y exhiben un fuerte componente de respeto por la voluntad individual. Para el pueblo mapuche es casi una aberración someter la minoría a los dictados de la mayoría. Todo ello dificulta los acuerdos con el Estado.

Tal microvisión política se opone marcadamente al concepto del Estado nacional homogéneo, consolidado como doctrina de Estado en Chile a fines del siglo XIX. Ellos lo perciben como un intento de asimilarlos, descartando su identidad étnica nacional particular, con todas las dimensiones culturales y políticas, especialmente la tierra y el territorio, que lleva adscritas.

¿En qué momento o bajo cuáles circunstancias un Estado puede o debe reconocerse como una sociedad plurinacional? Es posible que la respuesta venga de la mano del proceso de globalización, en el cual los mapuche han encontrado un espacio ideal para que se reconozca una negación de sus derechos y puesto en jaque al Estado chileno.

Según Rodolfo Stavenhagen, quien fuera relator de la ONU para asuntos indígenas "los derechos grupales o colectivos deberán ser considerados como derechos humanos en la medida en que su reconocimiento y ejercicio promueve a la vez los derechos individuales de sus miembros".

La necesidad de constitucionalizar la autonomía indígena y reconocer la existencia de otros "pueblos" en el seno del pueblo chileno parece inevitable para muchos. Chile, en sus 200 años de vida independiente, no ha manifestado nunca la voluntad de efectuar ese reconocimiento que, en opinión de sectores nacionalistas, implicaría una reducción y fragmentación irremediable de la nación chilena.

Para muchos otros, si no se observa una conducta realista en esta materia es posible que en un futuro indeterminado debamos experimentar manifestaciones imprevistas de violencia en cualquier parte del país y que nadie desea que ocurran.

Pulchetun

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Campañas comunicacionales anti-mapuche

Hace ya varias semanas que el tema indígena está en primera línea de atención pública. Día tras día recibimos noticias de una supuesta araucanía en llamas y surgen voces iluminadas opinando sobre lo que se debió y debe hacerse.

En esta explosión noticiosa, el mercurio y la tercera llevan la vanguardia en la información tendenciosa y crítica sobre las movilizaciones mapuche. Hoy en particular, el mercurio trae dos artículos, uno de Sergio Villalobos, quien plantea que no existe el pueblo mapuche y que por lo tanto, el tema de reclamos territoriales, los conceptos de cultura ancestral y derechos colectivos, simplemente son alucinaciones trasnochadas de un par de sujetos que debieran estar en el manicomio o la cárcel.
Otro artículo del mismo diario titula que el mayor porcentaje de tierras ha sido entregado a las “comunidades violentistas”. Por su parte, la tercera en su editorial plantea que las políticas públicas han estado mal orientadas, que el tema de tierras debe ser reformulado, porque la entrega “indiscriminada’ de tierras no ha contribuído a la superación de la pobreza, o mejoras en niveles de educación o indicadores epidemiológicos. Según esta editorial, las políticas públicas tienen que orientarse a la “integración efectiva” del pueblo mapuche a la nación chilena.
Al respecto, se me vienen muchas ideas a la cabeza, pero quizás es bueno puntualizar un par:
  1. Ninguno de los comentarios hace alusión a conceptos tales como: Derechos colectivos, derechos territoriales o derechos políticos. Los comentaristas, desconocen o al menos aparentan desconocer, que hace mucho rato que las políticas públicas en el ámbito indígena son y deben ser abordados bajo la perspectiva de los derechos que estos poseen. Continuar centrando el discurso en políticas de superación de pobreza, no hace sino continuar la lógica asistencialista que ha asumido el Estado chileno y que ha demostrado ser un absoluto fracaso a la hora de entender la temática y dinámicas indígenas.
  2. Los actuales conflictos de tierras tienen su origen en el no reconocimiento, de parte de CONADI, de la legítima demanda por tierras ancestrales.
  3. Al respecto, Conadi en su fondo de tierras, tiene como criterio de admisibilidad la existencia de títulos reconocidos por el Estado, ya sea títulos de merced o títulos entregados durante la reforma agraria. Los títulos de merced y los títulos de la reforma agraria fueron fruto del despojo sostenido, sistemático y aberrante de territorio, que fue entregado a colonos extranjeros, los que desplazaron a las Lof a los terrenos más áridos e inservibles de la región.
  4. Para superar este punto Conadi debe modificar su reglamento de fondo de tierras, y delcarar admisibles los reclamos sobre territorios ancestrales. Asunto que no es como parecen entenderlo muchos, una idea descabellada y la constitución de un nuevo estado dentro del estado chileno, o una amenaza a la integridad territorial chilena.
  5. Obviamente a estas alturas no es viable una restitución completa del territorio previo a la dominación del estado chileno, pero el Estado debe comprometerse, tal como lo ha demandado la ONU, a realizar un trabajo serio y honesto de demarcación del territorio mapuche. Existen múltiples experiencias a nivel internacional de mapeos participativos y negociaciones entre estados occidentales y pueblos indígenas.
  6. El 15 de septiembre próximo, entra en vigencia plena el Convenio 169. En este contexto, que el gobierno decida dejar fuera del proceso de consulta los proyectos de inversión, no es sino una maniobra desesperada y oscura para limitar el real efecto del Convenio 169.
  7. La reforma que supuestamente reconoce a los pueblos indígenas, no hace sino declarar la multiculturalidad de la nación chilena, que es definida como única e indivisible, con este “reconocimiento”, el estado chileno sólo reconoce en carácter folclórico a los pueblos originarios y los despoja de cualquier posibilidad de ejercer y asumir sus derechos colectivos y su reconocimiento como sujetos de derecho.
  8. El consejo indígena y los cupos parlamentarios vienen a estas alturas a ser sólo escenarios presentados como quimeras que solucionarían el tema de la participación indígena, estos verdaderos caballos de troya no son sino la anulación absoluta del poder de consulta consagrado por el Convenio 169 y un nuevo desafío a la comunidad internacional, que ve con preocupación cómo el estado chileno trata una vez más de coartar y coaptar las legítimas demandas indígenas.
Mientras continuemos con esta verdadera política de supuestos beneficios, que no son sino trampas maquilladas con la idea de buenas intenciones, difícilmente lograremos un entendimiento a nivel social y político.
Es urgente comprender, escuchar y aceptar lo que los pueblos indígenas están diciendo, mientras el estado mantenga su actitud intransigente y mientras la sociedad chilena mantenga sus prejuicios, será imposible avanzar en una agenda común que favoreza tanto a los pueblos indígenas, como la sociedad chilena.

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Conflicto Mapuche

toma-1Uno de los principales problemas del denominado “conflicto mapuche”, radica en la permanente negación de la alteridad mapuche desde el imaginario social y el discurso público tanto a nivel  estatal, como ciudadano. Mientras esta ausencia permanezca, la posibilidad de diálogo se verá sino imposibilitada, al menos afectada grandemente y el desarrollo de políticas públicas estará condenado indefectiblemente al fracaso.


Múltiples han sido los comentarios y comentaristas que han aparecido a propósito del conflicto de tierras. Al hacer una síntesis, los lugares comunes son la  coincidencia, por parte de los comentaristas, en los diagnósticos y los llamados a abordar de una manera distinta la política pública hacia los pueblos indígenas, y por parte de los comentaristas, la idea de que el Gobierno no ha sabido reaccionar de una manera enérgica y categórica, poniendo en riesgo el “estado de derecho” en la región de la Araucanía.


Aun cuando las opiniones no son uniformes, pareciera ser, -al menos en opinión de los comentaristas más conservadores-, que la política de tierras del gobierno ha sido mal diseñada y que los problemas indígenas no se superarán sino a través de incentivos y programas de acompañamiento a la producción y explotación agrícola y a las mejoras educacionales y de infraestructura general.


Más allá de los criterios técnicos de las sugerencias, me llama profundamente la atención la ausencia absoluta del principal protagonista de tantas páginas de diarios e internet, no he encontrado comentario alguno realizado por profesionales o intelectuales del mundo mapuche. Se habla libremente en nombre y a nombre de un otro que no alcanza a ser develado, ni revelado por el lenguaje de los opinantes, mayoritariamente lejanos al mundo indígena.


Desde la perspectiva no indígena, la lógica que hay tras la recuperación de tierras es simplemente inentendible. Se lee con frecuencia gruesas críticas a la no productividad de las tierras indígenas, desconociendo aspectos básicos de la cultura y cosmovisión mapuche. 

 

Más allá de los conceptos antropológicos a los cuales se recurre cuando se quiere hablar de pueblos indígenas, la sociedad chilena debe evolucionar e incorporar los conceptos y miradas que priman internacionalmente en cuanto a pueblos indígenas y estas miradas tienen que ver con el enfoque de derechos en las políticas públicas.

 

Este enfoque implica considerar a los pueblos indígenas como sujetos de derecho y sujetos que tienen derechos, tanto de forma individual, como colectivos. Es decir, en este caso, no podemos hablar de un problema focalizado de unos cuantos mapuche, estamos hablando de un Pueblo, que está luchando por sus derechos territoriales, reconocidos a nivel mundial por la ONU y la OIT.

 

Reducir el problema mapuche a un par de comunidades en conflicto o negar el derecho territorial de los pueblos indígenas es sólo un indicador de las serias deficiencias de análisis de los policy makers y comentaristas chilenos.

 

El concepto de territorio no tiene que ver, necesariamente, con hectáreas de tierra el concepto de territorialidad es fundamental en la definición y existencia de los pueblos indígenas de todo el mundo, no existe un pueblo sin territorio y no existe territorio basado en la propiedad privada. En particular el pueblo mapuche funda su cosmovisión en la tenencia colectiva de la tierra, que está profundamente ligada a las raíces espirituales de cada Lof o grupo familiar. 

 

La tierra no pertenece a un grupo en particular, y aún cuando muchos de los mapuche sean ahora urbanos (porque fueron obligados a emigrar dadas las condiciones paupérrimas a las que fueron condenados), el tema del territorio es básico en la mantención de su pueblo y cultura. 

 

Entonces, mientras no comprendamos, y más que comprender, mientras la sociedad chilena no respete los conceptos fundamentales del pueblo mapuche, el diálogo será sólo un intercambio de sordos, cuando yo digo negro, usted escucha rojo. Mientras los chilenos sigan pensando el mundo indígena como algo folclórico, veo muy difícil que avancemos en la construcción de puentes de entendimiento y relaciones de cooperación.

 

Este reconocimiento pasa por dejar de lado la soberbia y el paternalismo asistencialista y pasa por superar la estrechez insular que nos carcome constantemente.

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Chilenos Racistas

12 agosto 2009

Estoy indignada. Ayer mataron a otro comunero mapuche en el sur. Creo que a esta hora ya está claro que fue asesinado por la espalda y que nunca tuvo en sus manos armas de fuego.

Sé que la mayoría de los chilenos sólo se quedan con lo que dice la tele y los medios tradicionales, que están en manos de los mismos con quienes el pueblo mapuche tiene problemas.

Creo que es importante entender y ampliar la mirada sobre lo que está pasando y eso pasa primero por reconocer al pueblo mapuche como un otro y no como típicamente nos han visto: como pobres, desvalidados y casi tarados mentales, eso se trasluce en los comentarios habituales que leemos en la prensa: sólo son grupos focalizados, están influenciados por grupos extranjeros, están infiltrado por los comunistas, etc. etc. etc. Lo que no se dice es que ese es el típico discurso que los pueblos indígenas han tenido que enfrentar en sus luchas territoriales, en TODOS los casos, se acusa a los pueblos indígenas de estar inflitrados o manipulados, por favor!!! Somos tan personas como ustedes, no necesitamos, ni aceptamos que nos digan qué hacer, pero parece que para los no indígenas es más fácil aceptar los argumentos falaces, que aceptar que nuestras demandas son legítimas y permanentes.

En el caso de Ercilla, que es donde se han focalizado los enfrentamientos, hay que tener en cuenta un par de puntos:

  • el mes pasado 100 lonkos viajaron a stgo para hablar con la presidenta, con el objetivo de solicitar una mesa de conversaciones, pero obvio, ni siquiera fueron escuchados.
  • las tierras que se reclaman son las tierras ancestrales, eso NO tiene cabida hoy en día en los fondos de tierra de la CONADI, es decir, no se reconoce el derecho y saber tradicional sobre lo que es el territorio, cosa que está bastante más avanzado en otros países, no podemos seguir haciendo oídos sordos a los que explota a cada momento: deben respetar nuestra cosmovisión y nuestros DERECHOS COLECTIVOS. 
  • No es justo que las comunidades sean trasladadas a terrenos con los cuales no tienen relación histórica, si eso no lo entiende la sociedad occidental, entonces nosotros tampoco entendemos su concepto de propiedad privada, no creemos en eso, y tenemos el derecho a estar donde nuestros espíritus han nacido y comenzado nuestras familias.
  • Para que se pueda hacer una efectiva puesta en marcha de reconocimiento de nuestro territorio, es necesario que el Estado disponga del PRESUPUESTO debido, hasta el momento Chile sólo gasta el 0,3% de sus ingresos en políticas dirigidas al mundo indígenas.
  • Si los territorios indígenas son los que más recursos producen para el país, por qué los pueblos indígenas deben recibir sólo migajas? Qué pasaría si entramos a exigir las compensaciones económicas que nos corresponden según el Convenio 169? Es justo que Chile viva a costa nuestra y nosotros a cambio sólo recibamos violencia y descrédito?

En fin, debemos tener un cambio sustancial en la forma de relacionarnos con el Estado, exigimos presupuesto para la implementación de las políticas públicas, exigimos también ser considerados en el diseño de las mismas, hace tanto tiempo que está claro que no funciona la imposición y en Chile seguimos en lo mismo, no aprendemos nunca.

Por otra parte, estoy profundamente molesta por el nivel de comentarios en la prensa, independiente que sean comentarios de lectores, es realmente indecente e impresentable que se acepte de buena manera que cualquiera pueda emitir gruesos epítetos racistas. Nadie dice nada al respecto y no hay ninguna ley que prohiba y castigue explícitamente el racismo, si así fuera ya no podríamos tener ese tipo de comentarios.

En fin, CHILE ES RACISTA, CLASISTA y COBARDE.

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Impresiones de un juicio oral

Impresiones de un juicio oral

viernes 6 de junio 2008

Ayer fui al juicio oral de Hector Llaitul y Roberto Painemil. Empezaba a las 9:00 y yo llegue como a las once. Lo primero que alcance a escuchar fue el testimonio de una perito balistica que decia que ella no habia encontrado indicios de uso en las armas incautadas, que eran supuestamente de los imputados.

Mas alla de los detalles de cada testigo, fue interesante ver la dinamica, muchas veces tragi-comica que se da en estos juicios. Para empezar, ya llevaban como tres dias de juicio y les quedan otros dos, asi que no es dificil imaginarse que todo el mundo y en particular los jueces estan agotados.

Vamos a empezar desde la llegada: el centro, que supongo sera una corte, esta ubicado al lado del Cerro Nielol, lo que genera un contraste real y simbolico notable. Por un lado el cerro lleno de verde y con cierta naturaleza nativa aun viva y rebozante, y el centro de justicia encerrado en rejas, sin verde y con unas araucarias pequenas que cumplen la misma funcion que cumplen las palmeras en los municipios de derecha y en otros de la concertacion que pecan de miami inspiration.

Para entrar al centro tuvimos que cruzar por un pequeno “comite de recepcion” conformado por carabineros con caras de pocos amigos. Entrando al edificio, tenemos que pasar por una maquinita de scanner y revision de bolsos, todo esto se exceptua si eres abogado, y solo basta que digas que eres abogado, para que de inmediato te miren y te traten diferente. No se por que me acorde de los sistemas hospitalarios, donde los medicos son los seres intocables.

Despues de eso, subimos al segundo piso y ahi de nuevo nos revisaron los bolsos!!! plop. Tuvimos que registrar el carne de identidad y lo que mas habia en la sala (al menos al principio) erean gendarmes, eran duplas paradas en cada pasillo y lateralmente, en total eran unos 10 con unos uniformes como de serial americana, de hecho tenian una leyenda sobre la que estuvimos especulando: EFRT o algo asi, no lo recuerdo realmente, pero en definitiva no supimos que significaban y nos sirvio para reirnos un buen rato.

En el caso mismo, estuvimos toda la manana con testigos de la fiscalia, que se refieron una y otra vez a lo mismo: reconocer el camion quemado, el lugar del incidente , el tipo de maquinaria, la patente, el color, etc. etc. etc. No tiene sentido perder toda la manana en cosas que ya son archi sabidas y no aportan a definir la culpabilidad de los implicados, es como un relleno de tiempo absurdo, sonso y aburrido. Ni que decir sobre las caras de los jueces, habia uno que era como chistoso y le decia a cada rato a la fiscal: sra o srta fiscal, le ruego que solo presente evidencia que contribuya al caso, ya sabemos lo que paso y todos esos detalles, asi que por favor sea sintetica.
Lo gracioso era que ella se demoraba en decir que testigo venia y mas encima algunos de los que llamaba no estaban, en otra ocasion llamo a una que alcanzo a entrar y tuvo que salir porque no correspondia su turno.

El trabajo de los peritos dejo bastante que desear, un senor de investigaciones se supone que experto en telecomunicaciones, pericio unos telefonos celulares (3) para hacer su presentacion no encontro nada mejor que ir escribiendo en una pizarra con plumon rojo y hablando casi en susurros: esto irrito un poco al juez, porque mas encima se equivoco al escribir, realmente fue vergonzosa la calidad de su presentacion y el tipo de conclusiones a las que llego. Dijo que habia evidencia de comunicacion entre los tres celulares, despues dijo que eran solo dos, pero que coincidian en agendas. Despues concluyo que los implicados estaban concertados, porque habia una llamada entre ellos, el abogado defensor le pregunto que por que le habia llamado la atencion solo ese llamado y no los otros cientos que tenian los telefonos, el perito no pudo dar una respuesta logica a esta pregunta, el abogado le pregunto si el se habia informado del caso previo a la pericia, segun el perito, no, el no sabia nada, el punto es que curiosamente solo eligio una llamada, que era justamente la que implicaba a los acusados. Finalemente se contradijo y termino diciendo que el se informaba de los casos que periciaba, asi que por eso sabia el contexto de la investigacion.

Despues fue el turno de otro perito que presento los traficos de llamadas entre los celulares, esto que es tan simple y que uno pude pedir a su compania de celular por internet, fue explicado de tal manera y con un lenguaje lleno de terminos computacionales, que finalmente los jueces terminaron irritados y no entendiendo nada.

Para finalizar, aunque mi posicion es bastante clara respecto a los hechos, creo que no quedan dudas que son demasiadas las incongruencias y el trabajo de la fiscalia no pudo comprobar ningun tipo de culpabilidades o intenciones.

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Historia, política y demandas mapuches

martes 11 de marzo 2008

Historia, política y demandas mapuches

 

Por Augusto Samaniego Mesías*
La Nacion – Chile

 

La responsabilidad histórica -y actual- del mal llamado conflicto mapuche ha sido y es del Estado de Chile.

En la Independencia y al inicio de la República, durante un tiempo breve se ensalzó al pueblo araucano y sus virtudes para frenar el coloniaje español.

Durante el resto del siglo XlX, en cambio, las clases económicas y políticas dirigentes impusieron el dogma de que construir Chile obligaba a someter por las armas a ese pueblo mapuche y arreduccionarlo en estrechas tierras de menor valor.

Esto generó el minifundio y la miseria para ellos y la acumulación de capital para algunos no mapuches privilegiados entre quienes recibieron tierras del Estado.

Indígenas y otros campesinos pobres fueron víctimas, además, de compras de predios, muchas veces bajo fraude o presión. En total, al comienzo de ese proceso unas 4,5 millones de hectáreas quedaron en manos de propietarios privados no mapuches. En contraste, el Estado asignó sólo cerca de medio millón de hectáreas entre miles de comunidades indígenas.

Hoy, distintos estudios indican que desde la sociedad civil crece la preocupación por un trato justo de parte del Estado ante las demandas mapuches.

Es innegable que ellas se derivan esencialmente de los derechos colectivos de los pueblos indígenas reconocidos por la ONU y la OEA, entre otras instancias gestoras del derecho internacional moderno.

El Estado chileno ha sido incapaz de ratificar el Convenio 169 del sistema de Naciones Unidas (OIT), a pesar de los compromisos adquiridos por la Presidenta. La Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas aprobada por la ONU (13/09/07) y firmada por Chile se hace entonces prácticamente inaplicable.

Poderosos grupos de interés agitan el fantasma de una inexistente intención mapuche de romper con el Estado. Y aunque no se conocen planteamientos mapuches separatistas, se habla y se escribe sobre la preocupación -de quienes se autoproclaman auténticos patriotas- por preservar el territorio y la unidad nacional chilena.

La verdad es que son esos mismos sectores político-empresariales los que dividen el país entre los indígenas y los no-indígenas, entre chilenos mansos y ciudadanos que defienden sus derechos sindicales, sociales, económicos y políticos, en general. Para ello, machacan en la prensa escrita que es propiedad de un par de consorcios, en la TV privada y en muchas radios, que los indígenas son insaciables, que frenan “el progreso” (sus ganancias), que actúan como títeres de “agitadores marxistas”.

Intentan, así, inocular en la opinión pública un sentimiento de temor ante “el alzamiento mapuche”, tal como lo hicieran “los patrones de Chile” desde la Colonia y durante los dos siglos de República.

En estos días llegan a acusar al Gobierno y a la Iglesia de “atentar contra la Constitución”, simplemente por haber facilitado el fin de la huelga de hambre de una mujer mapuche encarcelada como “terrorista”. Parecen empecinados en usar el Estado -como bajo la dictadura de la cual disfrutaron- para aterrorizar a los ciudadanos que se movilizan tras reivindicaciones sociales.

En contradicción con lo declarado en el seno de la ONU, el Estado sigue denegando derechos colectivos a los indígenas para ejercer gestión o cogestión económica, social, ambiental y cultural sobre sus territorios ancestrales, o formas de autonomía política vinculadas a su vida en esos territorios.

Ello ha llevado a que Chile integre la minoría de países de América Latina que no cuenta con un reconocimiento de los pueblos indígenas o del carácter pluriétnico y multicultural en su carta fundamental.

La negación jurídica de derechos indígenas se manifestó cuando el Legislativo rechazó el débil concepto de territorialidad indígena que se incluía en el proyecto de Ley de 1993 y junto con ello eliminó todo derecho sobre los recursos naturales presentes en dichos territorios ancestrales: aguas, bosques, minerales, pesca en riberas y en el litoral oceánico.

Todos ellos conforman el hábitat de la existencia histórica, y la fuente de la sobrevivencia presente y futura de las culturas e identidades indígenas. Es en esos territorios que se han instalado megacapitales o megalatifundios que obtienen megaganancias de las industrias forestal, de celulosa, hidroeléctrica, salmonicultura o pesca industrial.

Reiman Alfonso, presidente de la Asociación Ñankucheu, de Lumaco, dijo: “¿Será legal y justo que las empresas forestales exterminen grandes extensiones de árboles nativos? ¿Será justo que una persona como Angelini tenga 500 mil hectáreas y nosotros los mapuches que somos 1,5 millones tengamos sólo 300 mil hectáreas?”.

La criminalización de los movimientos de demandantes de tierra y otros derechos mapuches opera, desde 1991, mediante la aplicación de la Ley Antiterrorista impuesta en 1984.

La tendencia ha sido aplicar altas penalidades para desacreditar y amedrentar a actores mapuches. Las sentencias judiciales dependen, en buena medida, de lo declarado por testigos sin rostro, que permanecen anónimos.

Las atribuciones otorgadas a la Corte Marcial han torcido juicios justos de “agentes del Estado”, por ejemplo, en el caso de la muerte por disparo de alto calibre del joven mapuche Alex Lemún. Hoy, lamentamos la muerte por bala policial del joven Catrileo, estudiante mapuche, y las circunstancias de la investigación llevan a la presunción de uso indebido de la fuerza.

Ante tal tipo de contextos, el relator especial de la ONU, Rodolfo Stavenhagen, recomendó oficialmente: “Bajo ninguna circunstancia deberán ser criminalizadas o penalizadas las legítimas actividades de protesta o demanda social de las organizaciones o comunidades indígenas. No deberán aplicarse acusaciones de delitos tomados de otros contextos ( amenaza terrorista , asociación delictuosa ) a hechos relacionados con la lucha social por la tierra…”.

Pese a ello, cerca de 300 mapuches han sido acusados judicialmente en la Araucanía desde 2000 por demandar en favor de sus comunidades, y aproximadamente 10% de ellos fueron imputados de “terrorismo”.

Es evidente: por sus intereses económicos y políticos, la derecha quiere que Chile dé la espalda al mundo y la democracia moderna. Niega sistemáticamente la posibilidad y necesidad de convivencia, en la justicia y el respeto de la identidad y los derechos autonómicos apropiados de los pueblos originarios en el seno de un Estado pluricultural.

El propósito recurrente en el discurso político-estatal respecto de los indígenas reza “integración con identidad”. Mientras se niegue el reconocimiento jurídico de los derechos colectivos indígenas equivalentes, igualándolo, al menos, a los consensos y normas internacionales actuales, y éstas realmente sean implementadas, las políticas vigentes tenderán a integrar museificando y folclorizando aspectos de las costumbres indígenas en desmedro de la identidad.

La declaración emitida por un número significativo de historiadores -académicos de relevantes universidades- llama a la ciudadanía a pensar, entender y actuar con el propósito de que las demandas indígenas sean respondidas y se avance en la perspectiva democrática y la cabal responsabilidad respecto del respeto a los derechos humanos que hoy relevan los derechos colectivos indígenas.

*Historiador, Universidad de Santiago de Chile

 

 

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EL UNICO MAPUCHE BUENO, ES EL MAPUCHE MUERTO

EL UNICO MAPUCHE BUENO, ES EL MAPUCHE MUERTO

 

Este titulo tan brutal es uno de los “brillantes” comentarios de los chilenos que postean en el foro del diario la segunda, vergonzoso por decir lo menos, lo mas gracioso es que ellos mismos dicen que todos los chilenos son iguales y que no entienden de donde sale la violencia, alo?????

Bueno, despues de este pequeno desahogo paso a publicar un articulo que encontre en el diario el Mostrador, lo publico porque me hace mucho sentido con este tipo de comentarios, creo que no se puede negar el ejercicio de violencia permanente al pueblo mapuche, desde los chilenos, si no lo cree, lea despues del articulo la parte II de los comentarios de los “chilenos”

Investigador Eduardo Mella: 
”Toda una generación (de mapuches) ha crecido bajo vigilancia policial” 

por Ana Rodríguez Silva 

Autor de ”La criminalización de la protesta indígena” advierte que reclamos indígenas se enfrentan a presión de poderes económicos y a la constante evasiva del Estado chileno para asumir el tema de fondo. ”Las demandas de tierras, muchas veces desconocidas por la sociedad, son reducidas a temas meramente judiciales y se les vincula a una serie de grupos subversivos”.

Para Eduardo Mella, trabajador social y miembro del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, esta supuesta brutalidad de la etnia no es tal, sino una estigmatización que revela la responsabilidad estatal en el conflicto y la impunidad de los abusos policiales.

El autor del libro “Los mapuche ante la justicia. La criminalización de la protesta indígena en Chile” (LOM), cree que la violencia del conflicto proviene del Estado chileno y que la represión policial que denuncia la comunidad mapuche es un tema presente en las nuevas generaciones de la Araucanía, pero que se arrastra e ignora desde hace siglos.

“En el siglo XX, el problema mapuche se tomaba como que eran una tropa de borrachos, que por eso ocupaban las tierras, eran de izquierda revolucionarios y ahora son terroristas. Entonces, no es que el pueblo mapuche haya cambiado, sino la sociedad chilena y el Estado en general los que han ido atribuyendo una serie de prejuicios y estereotipos a los mapuches. Las demandas de tierras, muchas veces desconocidas por la sociedad, son reducidas a temas meramente judiciales y se les vincula a una serie de grupos subversivos”, asegura.

Según Mella, esta supuesta relación con agrupaciones revolucionarias que se le atribuye al pueblo mapuche estaría negando la autonomía y capacidad de esta etnia para generar movimientos propios. “Se les echa la culpa a otros y eso es violento, es una forma de seguir negando algo que está a la vista de todos, que hay una matriz histórica política de fondo, que tiene que ver con que en Chile no existe reconocimiento para nadie y somos un estado unitario y somos todos chilenos, pero en la práctica no es así, existe gran cantidad de pueblos indígenas, cada región es diferente una de la otra. Esa es la crisis desde que se constituye el Estado chileno, si es un estado, nación o pueblo”, acusa.

-¿Es realmente el pueblo mapuche el responsable de la violencia?
-Hasta donde yo sé, los muertos son de parte del pueblo mapuche. Los que perdieron las tierras a raíz de una guerra de ocupación fueron ellos. A lo largo del siglo XX les empezaron a expropiar tierras, se redujeron sus recursos naturales y una serie de medidas tendientes a denigrar. Todo el tema de la violencia física ha sido una constante a lo largo de la historia, pero también simbólica, a través de las instituciones.

Por ejemplo, la prohibición del mapudungún en las escuelas, la proscripción de las machis en la década del ’30, la prisión política de sus dirigentes, la reforma agraria. De hecho, cuando se habla de conflicto mapuche se está errando, porque el conflicto no es de los mapuches solos, es de ellos con el Estado a partir de la ocupación de sus terrenos. Muchas veces se habla de la violencia mapuche, pero nada se dice de la violencia del Estado y la sociedad chilena hacia ellos.

-Sería entonces una violencia que proviene del mismo Estado?
– Claro. Ya se han hecho algunos avances, como la Comisión de Verdad Histórica que se hizo algunos años atrás, en que el Estado dice bueno, aquí hubo una ocupación militar, un genocidio, una explotación de los recursos naturales, un apropiamiento de parte del Estado de las tierras mapuche. Ahora, lo que no existe es una solución que aborde desde una perspectiva política de fondo el tema. Es decir, acá siempre se vio desde un sistema policial, judicial.

-De todas formas, hay temas que el Estado tiene pendientes, como la ratificación del Convenio 169 de la OIT y una Reforma Constitucional que reconozca la existencia de la etnia indígena…
-Y hay toda una discusión en torno a si se utiliza la palabra etnia o pueblo. Al igual que en el momento en que se ocupa oficialmente la Araucanía, se trata de consolidar el Estado de Derecho. Por ejemplo, con el primer cuerpo policial que se crea ahí, cuya misión era proteger la vida de los que están llegando y los que van a llegar, que es un poco el error que comete hoy Carabineros de Chile al resguardar los intereses de particulares. Entonces, se habla de que está amenazada la seguridad jurídica y que en la Araucanía no hay Estado de Derecho.

Eso yo lo leo desde dos perspectivas: por un lado, sí creo que está amenazada la seguridad jurídica porque Carabineros hace lo que quiere, la gente que tiene poder económico también, la justicia no es igual para todos, la prensa estigmatiza, etc. Como decía Frei hace algunos días en Concepción, se está legitimando la muerte de este chico (Catrileo) como una forma de hacer política. Por otro lado: ¿la seguridad jurídica y el Estado de Derecho de quién? De los que se adjudicaron las propiedades australes cuando se ocupó la Araucanía, de los descendientes de los mismos colonos que llegaron y también de las empresas forestales. Es un fenómeno bastante curioso, dado que nuestros abuelos antes lucharon por las ocho horas de trabajo o por tener un seguro social dentro del estado de bienestar. Entonces resulta que esta seguridad social queda sometida a la seguridad ciudadana y pública.

-Además, los comuneros mapuches denuncian un constante asedio policial…-Desde la quema de los camiones en Lumaco de 1997, que vendría a ser un hito dentro de la reivindicación contemporánea del pueblo mapuche, como una respuesta o un llamado de atención. Al 2007, son diez años en que esas generaciones han crecido con todo este tema de la violencia institucional, de los abusos policiales. Entonces, no es nuevo lo que denuncian las comunidades ahora, es toda una generación que ha crecido bajo vigilancia policial. Desde el Estado se dice que es el cumplimiento de medidas aplicadas por los tribunales de justicia, está todo legal, está todo bien, pero no es así. Existe un trauma social y un amonestamiento colectivo que ya está en las generaciones contemporáneas. El mismo Catrileo tenía 12 años cuando fue lo de Lumaco.

Asedio y afrentas

-¿Sería esta supuesta violencia una forma más de estigmatización?
-Sí. Se han tergiversado sus reivindicaciones, se las ha vinculado y comparado con situaciones tan diversas y absurdas. Se habló de una intervención de las FARC, de la ETA y de cuánto grupo subversivo se les ocurriera. Y lo cierto es que jamás en una comunidad se ha encontrado un arma, jamás ha habido daños contra las personas dentro de la protesta mapuche. Entonces, por ejemplo, se han denunciado ataques, ha procesado gente, hay algunos que en medio de allanamientos con gran parafernalia comunicacional han caído acusados de mapuches rebeldes, están tres meses en prisión y después salen porque salen absueltos después del juicio.

-¿Qué le parece la reacción de las autoridades frente a la muerte de Catrileo?
-Quedé un poco pasmado, pero tampoco me sorprende, en términos de que la muerte en Chile es una forma de hacer política. La muerte es una reacción directa de las autoridades dirigida contra los estudiantes, los trabajadores. Se cumplieron cien años de la matanza de Santa María y a mí me parece que no ha cambiado nada la situación. Ningún carabinero dispara por cuenta propia, tiene que haber recibido instrucciones y luz verde desde los altos mandos. La muerte de Rodrigo Cisternas (el obrero forestal muerto en las protestas de mayo de 2007) es lo mismo, todos lo lamentan, pero qué se le va a hacer. Hay que remitirse a la historia, siempre ha sido así, los asesinatos quedan impunes.

-¿Existe algún tipo de solución para este problema?
-Tenemos que darnos cuenta de que en Chile existe una diversidad de gente que, más allá de ser una limitante, es una riqueza. En la medida en que podamos construir un país multicultural y nos respetemos en la diversidad, se puede avanzar y lograr que la sociedad chilena se haga cargo de esta situación. Si no se llega a una conversación política entre las organizaciones, las comunidades y el Estado, se van a seguir polarizando las posiciones, el Estado responderá con más violencia, y no sólo con los mapuches. En la medida en que la sociedad adquiera conciencia de que este sistema no nos favorece, que nos está metiendo presos, desde ahí se podría construir algo nuevo.

Comentarios II

  • EL UNICO MAPUCHE BUENO, ES EL MAPUCHE MUERTO
  • ¿TAMBIEN RECLAMARÁN POR EL CERRO “HUELÉN”?
  • “Los mapuches encapuchados son terroristas, a los terroristas hay que exterminarlos, punto.”
  • Estúpidos resentidos sociales y flojos que viven de la política
  • Simplemente largense de de CHILE. y llevense sus lamentos ha donde los escuchen
  • Uds no aportan nada al Pàis”.
  • Uds los Mapuches, simplemente son una ” Lacra” para todos los Ciudadanos que trabajan dia a dia para hacer grande nuestra Patria……………….
  • ESTOS INDIOS SON TAN FLOJOS COMO LOS PASCUENSES. LE GUSTA VIVIR A COSTA DELESTADO SIN TRABAJARLE UN DÍA A NADIE. PARA QUE QUIEREN TIERRAS SI NO LAS TRABAJAN.
  • dejarse de hacer reivindicaciones ansestrales que no existen y son meros aprovechamientos de su parte para conseguir algo sin hacer nada
  • Basta de terrorismo indígena, hay que darles de una vez por toda una buena lección.
  • Los mapuches siempre fueron un pueblo flojo,borrachos y ladrones, sólo trabajaban las mujeres,es de seguro que cuando les dan algo, luego lo venden y se lo toman y vuelven a pedir
  • Es necesario una poderosa fuerza de represión que identifique, neutralice y exilie del territorio del Cautin a todos estos revoltosos, mujeres y niños incluidos, que lo unico que logran es espantar la inversión extranjera
  • Son acciones promovidas y ejecutadas por un grupo de oportunistas y parásitos que viven de fondos provenientes del exterior; de instituciones internacionales, con objetivos políticos muy dudosos.
  • “Mapuches la raza maldita, no ven acaso que estan siendo utilizados por el partido comunista y otros?
  • El mapuche nunca ha sido Chileno,
  • La borrachera nunca les permite acordarse cuando vendieron los terrenos.
  • Todo lo que signifique trabajo,herramientas ,maquinarias,nuevas centrales hidroelectricas, los indios lo odian porque odian el trabajo,son muy flojos,hacen trabajar a sus mujeres.
  • Recapaciten porque ya nos estamos cansando de sus idioteses
  • A ESTOS INDIOS YO LES DARÍA UNAS ISLAS AL SUR DE CHILE, PARA QUE ASÍ HAGAN SU SUS RITUALES QUE ELLOS LLAMAN,
  • GENTE CHICA, REDONDA Y SIN INTELIGENCIA, PERO A ESTOS INDIOS NO SE LES PUEDE DECIR A HACER NADA PORQUE SE LES DESCRIMINA SEGÚN ELLOS, ” HASTA CUANDO GUEVEAN ESTOS INDIOS DE MIERDA, BIEN MUERTO ESTA EL INDIO QUE MATARON, POR LO MENOS LIMPIAR LA RAZA DE CHILE ” ” 
  • “los mapuches son chantas, el gobierno los infla demaciado, lo mismo la prensa
  • “¿Presos Políticos Mapuches? Son sólo una manga de terroristas y delincuentes comunes que no les da ni para guerrilleros de macetero. No más lumpen y delincuencia mapuche, cárcel a los “CAM”.
  • “Las tierras las perdieron por flojos y borrachos”
  • de que movimiento hablan, estos flojos, respaldados por grupos de izquierda, que ven la posibilidad de crear anarquía en este país. trabajen como todos los chilenos y dejen de vivir a costa de nosotros, este pueblo mapuche que alguna vez también robó tierras a otros grupos, hoy reclama(no son todos) lo que robaron y vendieron mil veces.
  • EL FAMOSO MOVIMIENTO NO EXISTE. SON INDIOS COMUNISTAS-TERRORISTAS QUE NO RESPETAN EL ESTADO DE DERECHO NI LA PROPIEDAD PRIVADA INFLUENCIADOS POR TERRORISTAS ESPAÑOLES Y QUE UNA VEZ QUE LOS DESCUBREN, SE HACEN LAS VÍCTIMAS.
  • ¿qué le van a regalar a los mapuches? yo soy el primero de la cola en querer recibirlo. No tengo cara de mapuche, ni mis nombres y apellidos tienen nada de mapuche, pero antes de empezar la repartija ¿como se sabe que alguien es mapuche puro? por la facciones? por el apellido? y los nacidos de mapuches casados con extranjeros ¿son o no son mapuches?.
  • “Creo que estos muchachotes son terroristas y hay que ponerlo coto o si no lo vamos a lamentar, ya que estan tomando mucho vuelo. Ellos son chilenos y punto, por tanto deben respetar las leyes chilenas y no tener privilegios.
  • Disculpe, pero no existe el “movimiento mapuche”, lo que es claro es terrorismo claro y neto.
  • ADEMAS DE SER INDIOS EN EL BUEN SENTIDO DE LA PALABRA DEJAN MAL A TODAS LAS ETNIAS SON MAL EDICADOS AGRESIVOS LAS TIENEN TODAS.
  • Son terroristas que pertenecen al partido comunista , Mapu-Lautaro y Frente Manuel Rodriguez, financiados desde el extranjero por una tropa de terroristas internacionales y otros ignorantes. Son como todos estos grupos unos llorones y mentirosos. Apenas los tocan lloran y gritan como mujercitas, mienten como Aucan Huilcaman y otros ( lleno de plata y de viajes aprovechandose de los verdaderos mapuches que trabajan como cualquier chileno, que lo son).
  • En cuanto a la activista Troncoso la decisión de no comer o beber liquido es de ella, que es grandecita. Si se muere es sólo su culpa, pero no la presenten como martir.
  • En cuanto a la muerte del joven delicuente mapuche, el se encontraba atacando un fundo, encapuchado y con armas de fuego, no haciendo un camping con sus compañeros.
  • Lo que falta es control, no queremos una FARC o un sendero luminoso.
  • El movimiento mapuche es una maquinación ideológica de un sector politico.
  • Es imprecionante como los máximos dirigentes a de estos movimientos clandestino o no ,han llevado al pueblo mapuche al desorden entre ellos mismos.
  • lamento que a quienes tan poco aportan se les entrgue tanto.
  • Mapuches….qué reclaman? quieren que les devuelvan las tierras?….para qué…no me digan que van a trabajar!!!!!!!” 
  • e conocido muchos a los mapuches por lo cual doy testimonio que son unos flojos aprovechándose de las oportunidades que an dados lo gobiernos de la concertacion para obtener beneficio, manifestando como bandera la recuperación de sus tierras,las cuales ellos mismo vendieron por que no trabajaban las tierras y ahora quieren recuperar según su predicamento, pero deben ver la historio donde sus padres vendieron dichos campos.
  • de qué movimiento mapuche me hablan, el aucan wilcaman un sinverguenza que va a europa a buscar plata.
  • “Me parece aberrante todo lo que estan realizando los mapuches.
  • No puede el gobierno permitir que esta gente provoque problemas internos en nuestro pais como lo hace la FARC en colombia, ya es hora de terminar con las guerrilas y las personas poco civilizadas” .
  • En el caso del mapuche Catrileo, creo que en vez de culpar al Carabinero que le matò, deberìan premiarlo por matar a un delincuente porque eso es lo que ese joven, encapuchado , andaba hacienda.
  • De qué movimiento mapuche hablan?, no será que los que quedaron cesantes y viudos de de pin8 quieren seguir sus experimentos guerrilleros a costa de la ignorancia?. Vieron en TV a su lider el tal Aucan?, siempre echandole la culpa a los demàs.
  • uds. reclaman el derecho a recuperar sus tierras?. SIEMPRE VICTIMIZANDOSE, ASI NUNCA VAN A EVOLUCIONAR COMO PUEBLO, siempre arrastrandose en la miseria moral, intelectual y material.”
  • Al igual que ocurre con las Farc, este conflicto está siendo alimentado por ONGS y extranjeros ilusos, que desconocen la realidad de los países en los que están interviniendo. “.
  • EL FAMOSO MOVIMIENTO NO EXISTE. SON INDIOS COMUNISTAS-TERRORISTAS QUE NO RESPETAN EL ESTADO DE DERECHO NI LA PROPIEDAD PRIVADA INFLUENCIADOS POR TERRORISTAS ESPAÑOLES Y QUE UNA VEZ QUE LOS DESCUBREN, SE HACEN LAS VÍCTIMAS.



 

Publicado por Sigrid a las 12:41 AM 1 comentarios   Enlaces a esta entrada

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